diagnóstico y manejo hemorragia postparto
lunes, 4 de septiembre de 2017
valoración primaria
A)
Vía aérea y control cervical
§Revisar con rapidez la permeabilidad de
la vía aérea,
si esta comprometida abrir, aspirar sangre y
secreciones, retirar
objetos extraños.
§Técnicas elevación del mentón, tracción
mandibular.
Extensión de la cabeza y elevación del mentón
§La lengua puede bloquear la vía
aérea de la víctima que no
responde.
responde.
§Está maniobra hace que se levante
la lengua, liberando la
obstrucción de la vía aérea.
obstrucción de la vía aérea.
Tracción mandibular
Arrodíllese arriba de la cabeza del
paciente. Coloque sus dedos
detrás de
los ángulos de la mandíbula, y muévala. Hacia arriba. Use
los pulgares para
ayudar a colocar la mandíbula.
La maniobra completa debe abrir la
vía aérea, con la boca
ligeramente abierta y la mandíbula proyectada hacía
adelante.
Control cervical
§Asegurar que la cabeza y el cuello
se mantengan
manualmente (estabilizados) en posición neutral
durante todo el
proceso de evaluación,
especialmente al abrir la vía aérea y al administrar la
ventilación necesaria.
B) Respiración
revisar si el paciente está
respirando
si el paciente no está
respirando hay que iniciar de
inmediato las ventilaciones de asistencia con un
dispositivo bolsa-mascarilla con oxígeno
suplementario antes de continuar la
valoración
asegurarse de que la vía aérea
este abierta y libre,
continuar la ventilación asistida
si el paciente está respirando,
estimar cuan adecuada
es la frecuencia y profundidad respiratorias para
determinar si el paciente está moviendo suficiente
aire y valorar la
oxigenación.
observar rápidamente la elevación
del pecho del
paciente y, si este se encuentra consciente,
escucharlo hablar
para valorar si puede decir un
enunciado completo sin dificultad.
C) Circulación y sangrado
Identificar y controlar las
hemorragias externas. Si
hay una hemorragia externa fuerte, está debe ser
controlada antes de evaluar la vía respiratoria (o
simultáneamente, si hay una
asistencia adecuada
en la escena).
La hemorragia externa se identifica
y controla en la
evaluación primaria. El control de la hemorragia se
incluye en
la evaluación de la circulación porque si
no se controla un sangrado importante
lo mas
pronto posible, aumenta de manera drástica el
potencial de muerte del
paciente.
Los tres tipos de hemorragia externa
el sangrado capilar: es causado por
abrasiones que
han abierto los capilares diminutos justo por debajo
de la
superficie de la piel. Por lo general, el
sangrado capilar se habrá reducido o
incluso
detenido antes de la llegada de la atención
prehospitalaria.
el sangrado venoso: proviene de áreas mas
profundas dentro del tejido y
suele controlarse con
una pequeña cantidad de presión directa. El
sangrado
venoso por lo común no pone en riesgo
la vida, a menos que la lesión sea grave
o no se
controle la perdida de sangre.
el sangrado arterial: se provoca
por una lesión que
ha lacerado una arteria. Este es el tipo de perdida
sanguínea mas importante y mas difícil de
controlar. Se caracteriza por la
salida chorros de
sangre roja brillante. Incluso una herida pequeña
por punción
arterial profunda puede originar una
perdida arterial de sangre que ponga en
riesgo la
vida.
La hemorragia se controla de
la siguiente manera
presión directa: es exactamente lo que su
nombre
implica, aplicar presión sobre el lugar del sangrado.
Esto se logra
colocando un apósito o compresas
abdominales directamente sobre le sitio que
esta
sangrando y aplicar presión.
Como aplicar y mantener la presión
directa
requiere toda la atención del proveedor de
atención prehospitalaria, él
se vera impedido de
participar de otros aspectos de la atención del
paciente.
De cualquier manera si la asistencia es
limitada, se puede confeccionar una
cobertura con
presión con compresas y un vendaje o vendaje
triangular. Si no se
controla el sangrado, no
importara la cantidad de oxigeno o líquidos que
reciba
el paciente, la circulación no mejorara en
caso de una hemorragia en curso.
torniquetes: son muy efectivos
para controlar una
hemorragia grave y se deben usar en caso de que
la presión
directa o un vendaje compresivo no
logren controlar la hemorragia en una
extremidad.
D) Déficit neurológico
Valorar la función cerebral, la cual es
la medición
indirecta de la oxigenación en
el cerebro. La meta
es determinar el nivel de conciencia y valorar el
potencial de hipoxia.
La historia clínica puede ayudar a
determinar si el
paciente ha perdido el estado de alerta en algún
momento desde
que se presento la lesión, ya se
ha que estén involucradas sustancias toxicas (
y
cuales podrían ser) o que hubiera alguna condición
preexistente que pudiera
producir un menor estado
de alerta o una conducta aberrante.
Un estado de conciencia disminuido
pone en alerta
al proveedor de atención prehospitalaria sobre las
siguientes
cuatro posibilidades:
1) oxigenación cerebral disminuida
producida por
hipoxia/ hipoperfusión.
2) lesión del sistema nervioso
central.
3) sobredosis de drogas o alcohol.
4) alteraciones metabólicas
(diabetes, crisis
convulsivas, paro cardíaco).
La
puntuación de la Escala de Coma de Glasgow
es una herramienta usada para
determinar el nivel
del estado de conciencia.
La puntuación máxima de la ECG es de 15,
lo que
indica que un paciente no presenta incapacidad ,
mientras que la
puntuación mas baja de 3 por lo
general es un signo ominoso. Una puntuación
menor de 8 indica una lesión importante, de 9 a 12
una lesión moderada y de 13
a 15 una lesión
menor.
E) Exposición/ambiental
Uno
de los primeros pasos en el proceso de
valoración es retirar la ropa del
paciente porque la
exposición del paciente de trauma es crítica para
encontrar
todas las lesiones.
La cantidad de ropa del paciente
que debe ser
retirada durante una evaluación varia según las
condiciones o
heridas halladas. Una regla general
es retirar cuanta ropa sea necesario para
determinar la presencia o la ausencia de una
condición o la lesión.
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